
Sencillo. Te diriges a un huerto destinado a tal fin, y pagas por recoger directamente del árbol todas las manzanas que quieras. Esta actividad, aunque pareciera trivial, está muy arraigada en la cultura canadiense, por lo que nos aventuramos a realizarla aprovechando que aún hay buen tiempo.
En ese sentido, nos dirigimos a la Abbaye cistercienne Notre-Dame de Nazareth à Rougemont, ubicada en la 471 rue Principale Rougemont, QC J0L 1M0 que funge, entre otras cosas, como una granja donde se puede recoger manzanas.