
Sin embargo, muchas de estas "reglas" podrían ser calificadas como absurdas, ya sea por su extemporaneidad, por ser controversiales o por su inutilidad.
Canadá no escapa de este tipo de leyes. La legislación canadiense ofrece decenas de ejemplos, que entran en la clasificación descrita con anterioridad. Es por ello que escribimos esta nota, para detallar someramente este tipo de leyes.